«Cómo combatir el perfeccionismo en el trabajo»

Empleados perfeccionistas que desequilibran equipos y el rendimiento laboral.

En el mundo empresarial encontrar el equilibrio entre el perfeccionismo individual y el trabajo en equipo se ha convertido en un desafío fundamental para impulsar el éxito sostenible de cualquier empresa.

Si bien el perfeccionismo puede ser una cualidad invaluable para fomentar la excelencia personal, su exceso puede desequilibrar el ambiente de trabajo y obstaculizar el progreso colectivo.

El perfeccionismo bien gestionado puede servir como un motor para el crecimiento tanto personal como profesional. Aquellos inclinados hacia el perfeccionismo tienden a realizar tareas con meticulosidad y atención al detalle, sin embargo, es esencial reconocer cuándo esta cualidad puede convertirse en un obstáculo tanto para el individuo como para el equipo y el rendimiento de la empresa.

Uno de los primeros pasos para manejar el perfeccionismo dentro de un entorno empresarial es comprender que el exceso de esta cualidad puede generar ansiedad y estrés, afectando tanto al individuo como al equipo en su conjunto.

Es crucial recordar que «la perfección no puede ser un punto fijo, se debe abrir el parámetro», como suelo mencionar en mis sesiones de trabajo.

En una reciente entrevista realizada por Alex Dalí Rizo, discutí a fondo la importancia de gestionar el perfeccionismo y cómo integrar la inteligencia colectiva en las empresas desde múltiples perspectivas.

Es esencial comprender cómo el perfeccionismo puede influir y desequilibrar el entorno empresarial, especialmente cuando se trata de empleados extremadamente minuciosos.

Cada vez más empresarios están implementando planes de bienestar que abordan tanto el bienestar colectivo como individual.

Estos planes están diseñados para atender las necesidades específicas de ciertos perfiles de empleados, ya sea por decisión propia o como parte de un compromiso con el bienestar y el rendimiento empresarial.

Es importante destacar que el perfeccionismo excesivo puede llevar a la procrastinación, el estrés y, en última instancia, a un menor rendimiento. Para canalizar esta cualidad de manera más productiva, los profesionales deben aprender a equilibrar la búsqueda de la excelencia con la eficiencia y el flujo constante de trabajo.

Por otro lado, integrar la inteligencia colectiva en el trabajo en equipo es esencial para maximizar la eficacia y aprovechar al máximo el potencial de cada miembro del equipo. Sin embargo, esto puede convertirse en un desafío cuando existen integrantes con enfoques demasiado radicales o extremos.

Para comprender este apasionante concepto y aprender a aplicarlo en tu equipo, te invito a escuchar la entrevista completa aquí.

Recuerda, como psicóloga empresarial, mi objetivo es ayudar a las empresas a optimizar su rendimiento por medio del trabajo sobre el bienestar de sus empleados.

Sobre esto, recordar que no todas las empresas conocen su punto de maduración respecto a cómo se encuentra su empresa psicológicamente. Para ello, pueden realizar una evaluación previa sin cargo, mediante el Psicoempresas test haciendo clic aquí.

Menchu Moreno 🍯 Psicóloga Empresarial

MenchuMoreno.com