Posted on 09/11/2022 in Psicología

«Cómo puedo controlar la ira»

¿Por qué nos descontrolamos? ¿Qué pasa por nuestra cabeza cuando tenemos una mala respuesta ante un tercero? ¿Por qué actuamos sin pensar?

Si eres de los que te cuesta controlar la ira, o tus emociones de repente te invaden sin saber muy bien el porqué, quédate por aquí que te voy a contar qué ocurre cuando nos enfadamos y cómo poner remedio.

Qué pasa en mi cerebro cuando me enfado.

Cuando nuestro cerebro recibe una información sensorial, a través de la vista o del canal auditivo, es recibida en una estructura que se denomina tálamo.

Por otro lado, tenemos nuestra corteza prefrontal, que es donde se desarrollan las funciones ejecutivas. Es la parte del encéfalo que más años lleva en desarrollarse, y es ahí donde se realizan las funciones más complejas, como son el pensar, razonar, o tomar decisiones, entre otras.

Otra parte importante en toda esta historia, es la amígdala, una estructura en forma de almendra, etimológicamente del griego; y, que va a ser un núcleo importante en nuestro sistema emocional.

Detalle de las tres estructuras comentadas: Corteza prefrontal, tálamo y amígdala.

Entonces, ¿qué ocurre en mi cerebro cuando me enfado o tengo una reacción poco racional? ¿Qué tienen que ver estas tres estructuras comentadas? Te lo explico antes con un ejemplo.

Imaginemos que estamos en la calle y al otro lado vemos un niño, sin más, podemos pensar que quizá el niño cruce o que no lo haga. Cuando pensamos racionalmente, el tálamo recoge la información (ve a un niño) y la envía a la corteza prefrontal (parte racional) para que la procese (igual cruza, igual no cruza…)

Pero, si de repente yo me lanzo a por el niño, dado que he visto que corre peligro, porque se acerca un coche que podría atropellarle, ¿puedes pensar que el tálamo envía la información de acción a mi parte de la corteza prefrontal (racional)? O, por el contrario, ¿la envía directamente a mi parte más emocional (amígdala)?

Al tratarse de una acción de alerta, de supervivencia para el ser humano, la envía directamente a la amígdala, para que mi parte emocional la ejecute de una forma rápida, primitiva y sin razonarla.

Cuando tenemos una mala respuesta, o somos presos de la ira, ocurre lo que se denomina un “secuestro emocional”, en ese momento nuestro pensamiento no atraviesa la parte racional del cerebro, sino que se ejecuta directamente desde la amígdala. Esto ocurre, si la amígdala se siente amenazada por cualquier circunstancia, tiene que defenderse y lo realiza en forma de respuesta o de huida.

La amígdala, es lacargada de la gestión “en exceso” de los neurotransmisores noradrenalina y dopamina, de manera que esa sobrecarga hace que se inhiba nuestro control y bloquee el autocontrol frontal, debilitando el freno que me ayudaría a pensar racionalmente.

Cuando ese “sobre calentamiento emocional” se enfría, comenzamos a pensar, ya racionalmente, en aquello que hemos hecho o dicho y muchas veces nos llevamos las manos a la cabeza junto con expresiones tipo “lo he hecho sin pensar”, o “no quería decir eso” …

Estrategia para controlar la ira.

Controlar la ira no es una acción fácil, tampoco se puede conseguir de un día para otro, sino que requiere de entrenamiento y estrategias.

No obstante, a pesar de existir varias maneras de cómo controlar la ira, hoy os traigo una que os puede ayudar a controlar las emociones poco saludables, como pueden ser estas comentadas.

Os aconsejo tener, desde hoy, una palabra “de rescate”, o una palabra “mágica” que me ayude a poner STOP en el momento que yo note que se me empieza a ir de las manos una situación.

Un ejemplo de palabra mágica podría ser, si tu nombre es Marta “Marta, no vayas por ahí”, o “Marta, no la líes otra vez”, “Marta, no empieces, piensa antes”, o cualquier otra palabra o expresión que sea siempre la misma y la recuerdes cada vez que la necesites para poner freno a esa falta de control de impulsos emocionales, y que el tálamo no le mande más la señal a la amígdala y sí a tu corteza prefrontal.

Requiere entrenamiento y esfuerzo para que seas capaz de no descontrolarte emocionalmente, y para que seas capaz de controlar tu ira ante situaciones cotidianas.

Te detallo un paso a paso de la estrategia que te ayudará a ir controlando tus enfados y tu ira:

  1. Darte cuenta de que te está ocurriendo emocionalmente algo porque un estímulo así te lo indica (por ejemplo “me estoy empezando a enfadar”).
  2. Recurro a mi palabra rescate (por ejemplo, “Marta, no empieces, piensa antes”).
  3. Respirar hondo mientras paras o minimizas esa activación emocional que empieza a invadirte.
  4. Detente a pensar racionalmente y no emocionalmente.
  5. Actuar con una respuesta racional.
  6. Felicitarte o premiarte por ello.

Espero que esta explicación, junto con la estrategia que te traigo te ayude a frenar esos impulsos emocionales que muchas veces nos desbarajustan la vida.

Finalmente, si crees que necesitas ayuda de un profesional, para implementar este tipo de estrategias u otras, te recuerdo que mi primera consulta siempre es gratuita, puedes coger cita previa en Doctoralia haciendo clic aquí o enviándome un WhastApp. Estaré encantada de ayudarte.

¡Hasta pronto!

Menchu

Puedes ver el vídeo explicativo en YouTube aquí.

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